Blog

Metales Preciosos de Inversión

 

Blog

Metales Preciosos de Inversión

Blog

Metales Preciosos de Inversión

Las razones por las que el bitcoin no es un refugio como el oro

13 febrero 2020

En momentos de crisis e inestabilidad en los mercados internacionales, como los que se han sucedido en el último año (guerra comercial China-EEUU, crisis de Oriente Próximo, protestas en Hong Kong, Brexit) o como la actual crisis por la epidemia de coronavirus en China, los inversores suelen deshacer posiciones en los activos con mayor riesgo y corren hacia los llamados “activos refugio”, entre los que destaca el oro.

El bitcoin y otras criptomonedas aspiran a heredar este papel del metal precioso, pero existen suficientes razones para pensar que no son auténticos refugios.

 

Se suele decir que el dinero es cobarde, una frase que da a entender que, en momentos de incertidumbre en el terreno económico, quienes tienen dinero se preocupan por buscar inversiones más seguras que no lo comprometan.

La irrupción en el mercado de inversiones del bitcoin y otras criptomonedas hizo pensar que podían desempeñar este papel de refugio, sustituyendo a un oro que ya está trasnochado como activo de inversión. Pero son muchos los argumentos que decantan la balanza a favor del noble metal; en este post vamos a repasarlos.

 

¿Qué es un ativo refugio?

 

Oro refugio respecto a otros activos

 

Como explica Carlos de Fuenmayor, consejero senior de Family Offices, los llamados activos refugio cobran protagonismo en los momentos en los que el miedo y la volatilidad se instalan en los mercados, obligando a los inversores a trasladar sus capitales a otros activos para salvaguardarlos ante lo que pueda suceder.

El concepto de activo refugio es, en cierto modo, subjetivo: no existen requisitos ni una lista elaborada por ningún organismo en la que figuren. Tan solo el consenso entre los analistas y la experiencia histórica permiten ponerse de acuerdo sobre cuáles son estos activos.

Por ejemplo, divisas como el dólar, el yen japonés o el franco suizo han sido consideradas tradicionalmente como activos refugio, al igual que títulos de deuda como el bono alemán o el del Tesoro estadounidense a 10 años.

Pero si hay algo en lo que existe consenso en cuanto a los activos refugio, es que uno de los más antiguos y principales es el oro, que actúa no solo como refugio, sino también como protección frente a la inflación, elemento diversificador de la cartera de inversión y depósito de valor.

 

El papel del bitcoin

 

Hombre de negocios caminando hacia las criptomonedas

 

En los últimos años, la aparición en el mercado de inversión de nuevos activos como el bitcoin y, en general, las criptomonedas, han llevado a algunos analistas a pronosticar que venían para sustituir al oro como activo seguro de inversión, asegurando que el metal precioso no era más que una “reliquia bárbara” cuyo tiempo ya ha pasado.

Los partidarios del bitcoin han seguido atentamente la evolución de su cotización, lanzando las campanas al vuelo cuando éste logró superar el precio de la onza de oro y continuó subiendo.

El problema es que, como señala el refrán, todo lo que sube, baja, y a unas subidas estratosféricas de la criptomoneda le siguieron desplomes catastróficos, que sembraron las dudas acerca de sus posibilidades de actuar como refugio.

 

La crisis de 2018

  

Como explica el Consejo Mundial del Oro en uno de sus informes Investment Update, publicado el año pasado, lo sucedido en el cuarto trimestre de 2018 fue la constatación de que el bitcoin no puede ser nunca un activo refugio.

En efecto, durante el cuarto trimestre de 2018 las bolsas experimentaron su mayor caída desde el año 2009. En aquel momento, el bitcoin, lejos de mostrar su capacidad como activo refugio, se comportó como el resto de activos de riesgo y cayó, mientras que el precio del oro subía (ver gráfico).

 

Gráfica Oro vs bitcoin y Nasdaq

 

De hecho, la volatilidad del bitcoin fue incluso mayor que la de las acciones: mientras el índice Nasdaq se dejaba un 19% en el trimestre, la criptomoneda se desplomó un 55%. En ese mismo periodo, el precio del oro ganaba un 8%.

Desde el Consejo Mundial del Oro advirtieron que el bitcoin no podía sustituir al oro como refugio no solo por su enorme volatilidad, sino también por su menor liquidez en el mercado y por la correlación que tenía con índices bursátiles como el Nasdaq, justamente lo contrario que se busca con un activo refugio.

Por su parte, la compañía minera canadiense Barrick Gold señaló también en un informe que:

“Las criptomonedas no son competencia para el oro, debido a su naturaleza intangible. En cambio, el oro siempre conserva su valor, independientemente de cómo esté el precio. Es un elemento esencial para sectores como la joyería y la electrónica por lo que, mientras estos sectores continúen utilizándolo como materia prima, seguirá teniendo valor”.

 

Un activo demasiado volátil

 

El principal obstáculo para que el bitcoin se convierta en un refugio para los inversores que huyen de la crisis de los mercados es su enorme volatilidad. Un activo que roza los 1.000 dólares en 2013, se deja el 80% de su valor en los tres años siguientes para, a continuación, impulsarse hasta cerca de los 20.000 dólares, no puede ser de ninguna manera un refugio. En todo caso, una montaña rusa.

Si analizamos el gráfico adjunto, que refleja la evolución del bitcoin frente a otros activos, entre 2015 y 2019, la línea que corresponde a la criptomoneda se asemeja a una cordillera montañosa, con subidas y bajadas abruptas que provocarían una crisis cardiaca a más de un inversor.

 

Gráfica de volatilidad del bitcoin frente al oro

 

Según explica Adam Perlaky, del Departamento de Investigación de Inversiones del Consejo Mundial del Oro, las criptomonedas tienen una volatilidad extrema, tanto diaria como intradía, lo que las descarta como candidatas a inversiones estratégicas.

En cambio, la volatilidad del oro es mucho más reducida y está en línea con la del mercado de capitales y las divisas fiat.

Ventajas del oro frente al Bitcoin

 

Las diferencias entre el oro y criptomonedas como el bitcoin son evidentes, en varios ámbitos:

  • Mercado: El mercado del oro mueve unos 150.000 millones de dólares al día, cantidad que multiplica por 100 la del mercado del bitcoin. Además, mientras que el precio del oro es consistente en las diversas divisas, existen importantes discrepancias entre los cambios del bitcoin.

 

  • Regulación: La falta de regulación del mercado de criptomonedas ha provocado diversas quiebras, actividad fraudulenta y pérdidas multimillonarias a algunos inversores. El aumento de regulación en el sector tampoco es una solución, ya que podría desincentivar a los inversores que negocian con criptomonedas.
    Frente a ello, el mercado del oro está perfectamente regulado desde hace muchos años y hace gala de una gran transparencia.

 

  • Demanda: La demanda de oro es muy diversas y abarca a varios sectores, desde la joyería a la inversión, pasando por la tecnología, los bancos centrales… En cambio, la demanda de criptomonedas es muy especulativa o relacionada con la inversión. Existen muy pocos ejemplos de su uso como medio de cambio.
    Además, el oro cuenta con una trayectoria que se remonta al año 600 a. C., mientras que la del bitcoin apenas es de una década.

 

  • Suministro: Ambos activos tienen fuentes de suministro limitadas y sus stocks crecen en porcentajes muy pequeños. En el caso del bitcoin, nada impide que se lance una nueva criptomoneda, que provoque la devaluación de las ya existentes. Con el oro es imposible que eso suceda.

 

  • Inversión: El oro es una importante herramienta para las carteras de inversión, ya que es una fuente de retornos que rivaliza con el mercado de capitales a largo plazo; protege frente a la inflación; ejerce de elemento diversificador de la cartera de inversión, especialmente en momentos de caída de los mercados; y cotiza en un mercado de una enorme liquidez.
    En cambio, la liquidez de las criptomonedas es escasa y su formación de precio, muy poco transparente.

 

Newsletter

Descarga GRATIS el ebook

Calcula tu jubilación

Recursos 

Descargables

El oro de inversión al que se refiere esta web adquiere su denominación en el ámbito tributario, al tratarse de oro de ley 999,9/1.000 (oro puro).
Art. 140bis ley 37/1992 del 28 de Diciembre del impuesto sobre el valor añadido.

info@metalesdeinversion.com  | Tel. 902 750 800

C/ Corazón de María, 15. Primera Planta. | 28002 Madrid

SEMPI Gold España © 2019